Como pasos bajo el agua en una plaza
desaparece mi vida sin poder detenerla
a tientas palpo mis recuerdos que ya
no son míos ensombrecido manto
de muerte cubriendo mi corazón
pasajero de mil noches en la posada de mi vida
Y mis ojos desmesuradamente abiertos
tratan de atrapar los últimos rayos de esperanza
de vida que pasan raudos sin detenerse
consientes ellos de la pérdida de tiempo
en derrochar su energía en un moribundo
Ni súplicas ni lloros, ni mano tendida, ni mano amiga
por más que imploro acude en mi ayuda
tan solo un momento, una brizna de vida
es mucho pedir para que mi alma cautiva
y llena de dolor ante la muerte que se avecina
pueda emigrar hacia otro destino
no quiero morir y que ella muera conmigo.-

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